jueves, 2 de junio de 2011

RAZA JACA NAVARRA

POBLACIÓN DE LA RAZA JACA NAVARRA
 
La Jaca Navarra es una raza autóctona caballar, llamada también Poney Navarro, Caballo Navarro, Caballo Vasco-navarro, caballito de Andía, caballito de las Améscoas o caballito de la Barranca. El origen de esta raza se encuentra hoy en día sumido en un misterio de difícil esclarecimiento. Lo que sí está aceptado, pese a su proximidad originaria y geográfica, es su independencia y diferencia con los caballos de Losa (losino), los asturianos (asturcones) y cantábricos, así como el Burguete, sin descartar por ello su origen próximo (Pérez de Muniain, 1997).
 
La presencia de esta raza en Navarra hace unos siglos fue importante, sobre todo en el Noroeste. A finales del siglo XIX y principios del XX comenzó la decadencia de la Jaca Navarra. A lo largo de este siglo se ha ido desarrollando una mayor comunicación entre regiones y países, gracias a las nuevas tecnologías y medios de transporte. El comercio de ganado ha crecido, y también los cruces entre razas. Esto unido a la mayor exigencia de las labores agrícolas, a su mecanización y a la mejora en el aprovechamiento de pastos, con la formación de praderas artificiales, hace que la Jaca Navarra disminuya sus efectivos, a favor de razas más hipermétricas, como la raza Burguete (Pérez de Muniain, 1997).
 
El censo actual de esta raza en Navarra es de 263 ejemplares, de las cuales 13 son machos y 250 hembras. El número efectivo de esta población equina es de 49 animales, por lo que según Simon et al (1993), la situación de esta población caballar está potencialmente comprometida y por lo tanto está en riesgo de extinción (ver tabla 6). En la tabla 18 aparecen algunos datos descriptivos de esta raza. Las características reproductivas de esta raza son análogas a las de la raza Burguete (Tabla 17), si bien difiere el peso al destete de los potros que se puede aproximar en los 150 kg.
 
Tabla 18.- Datos descriptivos de la población caballar Jaca Navarra
 
NÚMERO TOTAL DE ANIMALES JACA NAVARRA
263
NÚMERO DE HEMBRAS
250
NÚMERO DE MACHOS
13
NÚMERO EFECTIVO DE LA POBLACIÓN (Ne)
49*
NÚMERO DE EXPLOTACIONES
16
NÚMERO DE EXPLOTACIONES CON SEMENTALES DE JACA NAVARRA
11
*: El valor de Ne se ha calculado utilizando los datos del número de machos y hembras.
 
La Jaca Navarra comparte su hábitat con el ganado vacuno pirenaico, pero poco a poco va perdiendo posiciones en beneficio de éste. Desde principios del siglo XX este caballo quedó retringido a las localidades de las estribaciones de las Sierras de Urbasa y Andía, donde abundaban las pequeñas explotaciones agrarias y era utilizado como animal de tiro, carga y medio de transporte. Hoy en día se encuentra reducida a pequeños enclaves o municipios, que se ubican en las faldas de las Sierras de Urbasa, Andía y Aralar, además de otros núcleos alejados de su enclave natural (Huesca, Aranguren, zonas próximas a Izalzu y Goizueta). Así mismo, se mantiene desde 1982 un núcleo de conservación y referencia de Jaca Navarra en la finca de Sabaiza gestionada por el ITG-Ganadero, cuyos antecedentes provienen de los años 30 cuando, que en previsión de un descenso paulatino de la raza, se resguardó un pequeño rebaño. Concretamente en 1937 se creó a tal fin la Yeguada Provincial en Urbasa, donde se adquirieron un lote de 14 yeguas y 1 semental. Este lote de ganado permaneció en aquel recinto hasta 1980, año en el que se decidió aumentar el censo y trasladar los animales a una zona más idónea (finca del Patrimonio Forestal de Sabaiza) desde el punto de vista de su explotación en régimen ambiental durante todo el año (Gran Enciclopedia Navarra, 1990 ; Pérez de Muniain, 1997).
 
En la actualidad se está desarrollando un “plan de recuperación y conservación”, en colaboración con un reducido grupo de ganaderos poseedores de ejemplares de la raza. Los primeros pasos han consistido en la recopilación de bibliografía existente, búsqueda de ejemplares, toma de índices zoométricos y elaboración de un registro. Asimismo se está realizando, en la Facultad de Veterinaria de Madrid, un estudio genético referido a estructuras y marcadores genéticos, que puedan ofrecer más datos en lo concerniente a grupos de población e interrelaciones con razas afines,... (Pérez de Muniaín, 1997).
 
En la línea de recuperación, se están intentando conseguir sementales de raza para poder abastecer a los ganaderos interesados con el fin de lograr futuras generaciones más puras. Otra estudio que se está realizando es sobre los productos obtenidos del cruce en primera generación entre Jaca Navarra (línea madre) y Pura Sangre Árabe, en busca de una diversificación ganadera de este tipo de explotaciones, que pueda contribuir a mantener esta raza en la geografía navarra (Pérez de Muniaín, 1997).
 
Otros pasos en los que hay que incidir son la instauración de una identificación precisa de ejemplares, genealogía, etc; en relación con esto, recientemente se ha creado la Asociación de Criadores de Ganado Equino Jaca Navarra (JACANA), el 8 de febrero de 1999, impulsada por el ITG Ganadero y con análogos fines a los de la Asociación ASCANA, exceptuando la finalidad productiva que se persigue en la raza Burguete, debido a que en la Jaca Navarra la finalidad perseguida es la de conservación de esta raza. Así, es objetivo de la Asociación desarrollar los medios conducentes para la aplicación de un programa de recuperación y conservación de dicha raza.
 
Como prototipo o estándar racial de la Jaca Navarra podríamos destacar las siguientes características morfológicas (Pérez de Muniaín, 1997):
              - La raza Jaca Navarra está constituida como una agrupación equina adaptada a las áreas de montaña, rústica, fuerte y vigorosa, de gran longevidad y prolongada fecundidad, con mucho genio y temperamento. Como su nombre indica, es un poney de escasa alzada que oscila entre 1,22 - 1,36 metros.
              - Se trata de un animal armónico, proporcionado y de perfil recto levemente subcóncavo, lo que le da un aspecto chato.
              - Cabeza quizás un poco voluminosa, aunque expresiva. Las orejas son pequeñas y los ojos vivos, con potentes maseteros y apófisis zigomáticas pronunciadas, dando la sensación de cabeza cuadrada terminada en punta. Los ollares, muy dilatados: el labio o belfo superior, muy dilatado, puede estar dotado de un precioso bigote, y el inferior aparece levemente caído por la influencia del continuo pastoreo sobre pasto corto y zonas desfavorecidas. Los dientes dotados de una fuerte pigmentación y prematuro desgaste.
              - El dorso es más bien recto, con vientre recogido y costillares bien formados.
              - La grupa, bonita en los animales bien nutridos, es redondeada sin excesivo hundimiento en la parte superior, prolongándose su musculatura de arriba a abajo, con indudable favor para la marcha ligera. La cola bien insertada y abundántemente dotada.
              - Extremidades finas, de articulaciones proporcionadas y escasas cernejas, aunque fuertes y robustas como adaptación a terrenos montañosos. De aplomos casi perfectos, exceptuando que en algunos casos pecan por ser algo cerrados de corvejones. El casco es pequeño, coriáceo, muy duro y compacto.
              - La piel es delgada y fina, y a través de ella se trasluce el sistema venoso periférico.
              - El color de la capa típico es el castaño, predominando tonos oscuros, y carece de manchas de color blanco (estrellas, cordones, calzados,...) en cara y extremidades.

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