viernes, 5 de agosto de 2011

CABALLOS FAMOSOS

Aquí veremos los diferentes nombres que se han dado a los caballos a lo largo de la historia, así como los nombres actuales más comunes para el animal doméstico.


La Historia de la Humanidad es también la historia del caballo, el animal más bello de la creación y el que, sin duda, prestó más y mejores servicios al hombre, como lo demuestra cualquier pasaje o cualquier página de cualquier año y cualquier siglo.
Ya decía Rubén Darío que "No se concibe a Alejandro Magno sin "Bucéfalo"; al Cid, sin "Babieca"; ni puede haber Santiago en pié, Quijote sin "Rocinante", ni poeta sin "Pegaso".
Pero la verdad es que Rubén Darío se quedó corto, pues aparte de los caballos por el nombrados hay todavía muchos nombres célebres de los que aquí vamos a hacer mención y que dejaron su huella en la Historia del Hombre.

Pegaso: El caballo de los dioses
"Pegaso" fue el primer caballo que consiguió estar entre los dioses de la Mitología Griega y tratar de tú a los habitantes del Olimpo. Pegaso era el caballo de Zeus, el dios soberano y amo del Cielo y la Tierra.
Según los esquemas de la Mitología el "caballo volador" nació del chorro de sangre que brotó cuando Perseo cortó la cabeza a Medusa y gracias a él pudo libertar el héroe a Andrómeda, la hija del rey de Etiopía, que quiso disputar a las Nereidas el premio de la hermosura y fue atada a una roca para que la devorase un monstruo marino …….y que después haría su esposa.
"Pegaso", creció y vivió sus años de potro en las laderas y los verdes prados del monte Olimpo, morada de los dioses, que estaba situado entre Tesalia y Macedonia (Hoy monte Olimbos)…y era un bello ejemplar del tipo "sículo", cruce del ario y del persa, de color blanco y gran poderío. Estaba dotado de alas y volaba por los aires, cuando no corría "como el viento" por la tierra.
"Pegaso" fue el caballo más rápido que ha existido y el símbolo de la velocidad…como los demuestran los cantos inmortales que en su honor entonaron los poetas de todos los tiempos. Pero, además, fue también el primer medio de comunicación y transporte que se elevó por los aires. De ahí las numerosas fábulas que le atribuyeron los griegos y el lugar destacado que ocupa en la mitología y en la historia del caballo. Aunque no fuese un caballo de carne y hueso.

Janto: El caballo de Aquiles
Después de "Pegaso", el caballo de los dioses, no hay más remedio que hablar de "los caballos de la Ilíada", ya que sin ellos no se concibe la obra de Homero…ni la guerra de Troya.

"Janto" junto con "Balio" formaban la pareja de "caballos inmortales" que Peleo recibió al casarse con la nereida Tetis, de cuya unión nació Aquiles. La yegua que los parió se llamaba "Podarga".
Se asegura de "Janto" que, aunque de origen divino e inmortal, era un caballo negro y de pura sangre persa, que tenía tres años y estaba dotado de patas especialmente vigorosas que le capacitaban para correr a mayor velocidad que la mayor parte de sus congéneres. Por su parte, "Balio" era de color blanco e igualmente rápido. Esta rapidez de ambos era lo que impedía que Aquiles pudiera uncir a su carro otros dos caballos que era lo habitual entre los griegos.

Bucéfalo: El caballo de Alejandro Magno
Se llamaba "Bucéfalo" y era el caballo del gran Alejandro Magno, sin duda el general más grande de la Historia (¡el que jamás perdió una batalla y construyó un imperio!) y el "hombre de Estado" más genial de su tiempo.
Alejandro fue el hijo primogénito del rey de Macedonia, Filipo II, el creador de la famosa "falange macedónica", que revolucionó el arte de la guerra y el que logró unificar las ciudades-Estado de Grecia, salvo Esparta. Alejandro nació en el año 356 A.C. y tuvo como profesor de estudios al gran Aristóteles. A los dieciséis años, Alejandro guerreaba ya como un experto y hacía de "regente" en ausencia de su padre. Dos años más tarde era el jefe de la caballería. A los veinte años subió al trono y fue rey hasta su muerte, acaecida trece años más tarde.
Según la leyenda fue en sus tiempos de jefe de la caballería cuando pidió a su padre que le proporcionase "caballos de Tesalia" por ser los mejores del mundo para la guerra. Y eso hizo el rey Filipo.
"Bucéfalo" que era de color negro azabache y una estrella blanca en la frente con forma de "cabeza de buey", despertaba el asombro de todos por su belleza, su poderío y su rebeldía….
Cuenta Plutarco en "Vidas paralelas: Alejandro y César" que el encuentro entre Alejandro y "Bucéfalo" se produjo de la siguiente manera: "Trajo un tesalino llamado Filónico el caballo Bucéfalo para venderlo a Filipo en trece talentos, y habiendo bajado a un descampado para probarlo pareció áspero y enteramente indómito, sin admitir jinete ni sufrir la voz de ninguno de los que acompañaban a Filipo, sino que a todos se les ponía de manos. Desagradóle a Filipo y dio orden de que se lo llevaran por ser fiera e indócil; pero Alejandro, que se hallaba presente dijo:
-Qué caballo nos perdemos!¡Y todo por no tener conocimientos ni resolución para manejarlo!
A lo que replicó Filipo, algo molesto por la suficiencia de su hijo:
-¿Acaso tú lo manejarías mejor que estos que tienen más años y más experiencia que tú?
-Por supuesto que sí; a este ya se ve que lo manejaré mejor que nadie -respondió Alejandro.
-¿y cuál ha de ser la pena de tu temeridad -preguntó Filipo- si no lo consigues?
-¡Por Zeus -exclamó el joven- , pagaré el precio del caballo!
Echáronse a reír y convenidos en la cantidad, marchó al punto adonde estaba el caballo, tomóle por las riendas y, volviéndole, le puso frente al sol, pensando, según parece, que el caballo, por ver su sombra, que caía y se movía junto a sí, era por lo que se inquietaba. Pásolo después la mano y le halagó por un momento, y viendo que tenía fuego y bríos, se quitó poco a poco el manto, arrojándolo al suelo, y de un salto montó en él sin dificultad. Tiró un poco al principio del freno, y sin castigarle y aún tocarle le hizo estarse quieto. Cuando ya vio que no ofrecía riesgo, aunque hervía por correr, le dio rienda y le agitó usando de voz fuerte y aplicándole los talones. Filipo y los que con él estaban tuvieron al principio mucho cuidado y se quedaron en silencio; pero cuando le dió la vuelta con facilidad y soltura, mostrándose contento y alegre, todos los demás prorrumpieron en voces de aclamación. Más del padre se refiere que lloró de gozo, y que besándole en la cabeza luego que se apeó le dijo:
-¡Hijo mío, busca un reino igual a ti, porque en la Macedonia no cabes!"
Alejandro salió de Grecia para hacer el imperio más grande de la antigüedad…y siempre a lomos de "Bucéfalo", el caballo más rápido y resistente que ha existido. Entre ambos, construyeron un imperio de más de veinte millones de kilómetros cuadrados.

Strategos: El caballo de Aníbal
Aníbal fue el hijo de Amílcar Barca, el general cartaginés que conquistó España para Cartago, y vivió entre los años 247 y 183 A.C. Aníbal fue un gran jefe militar, sin embargo, lo que le elevó a la categoría de "mito universal" fue su hazaña de atravesar los Alpes con un ejército de más de cincuenta mil hombres, diez mil jinetes y medio centenar de elefantes…y vencer a los romanos en su propio feudo.
"Strategos" -en griego "General"- fue "el caballo de los Alpes", aquel con el que culminó la hazaña del gran Ejército y los elefantes. Al parecer, era un caballo impresionante, de gran alzada y color negro azabache, inquieto, agresivo en la carrera y fácilmente manejable en el combate (y no hay que olvidar que los cartagineses montaban sus caballos sin freno, sin bocado y muchas veces sin bridas). que se había hecho traer de la Tesalia griega en un afán de imitar a su gran ídolo juvenil: Alejandro Magno.

Incitatus: El caballo de Caligula
Los romanos nunca fueron especialistas en caballería, ni fue ésta el eje de sus ejércitos, pues Roma confió siempre más en sus famosas legiones que en sus jinetes; Sin embargo, Roma hizo del caballo su animal predilecto, y de las carreras de caballos su deporte favorito.
De todos los caballos de Roma, incluyendo el de Julio César, el más famoso, sin duda, es el del emperador Calígula. Cayo César Augusto Germánico, que estos eran los verdaderos nombres de Calígula, fue el segundo de los llamados "emperadores locos" (los otros fueron Tieberio, Claudio y Nerón) y reinó desde el año 37 al año 41 de nuestra era cristiana.
Se llamaba "Incitatus", es decir, "Impetuoso", y al parecer era de origen hispano, lo cual no sorprende, pues Roma importaba cada año de Hispania alrededor de 10,000 caballos. Calígula, por lo visto, llegó a adorar a la noble bestia hasta el punto de que mandó construir para él una caballeriza de mármol y un pesebre de marfil…y más tarde una casa-palacio con servidores y mobiliario de lujo para que recibiese a las personas que le mandaba como invitados.
La leyenda asegura que el joven emperador comía y dormía en los establos, junto al caballo, los días de las carreras…, y para que nada ni nadie turbase al equino, ya desde la víspera decretaba el "silencio general" de toda la ciudad bajo pena de muerte a quien no lo respetase.
Se cuenta que en una de aquellas carreras, a pesar de todo, perdió "Incitatus" y que Calígula no pudo contenerse y mandó matar al osado auriga, pero diciéndole al verdugo aquello de "Mátalo lentamente para que se sienta morir".

Genitor: El caballo de Julio César
Caballo extraordinario, casi con pies de hombre y con pezuñas hinchadas a manera de dedos, el cual, nacido en su casa, habiendo los arúspices predicho que su dueño tendría el imperio del mundo, lo alimentó con gran cuidado y fue el primero en montarlo, al no consentir ningún otro jinete; más tarde hizo levantar incluso una estatua de éste delante del templo de Venus Genetrix.
Parece ser que "Génitor" -o sea, creador, padre o reproductor- fue llamado así por César en recuerdo de su padre muerto, cuando tan sólo tenía él catorce o quince años.
Con este caballo de "pies de hombre" fue con el que pasó el Rubicón cuando la noche del 12 de Enero del año 50 A.C. (calendario "Juliano") se decidió por la guerra civil y la conquista del Poder.

Lazlos: El caballo del desierto
"Lazlos" fue el primer caballo real que tuvo Mahoma, el caballo que precedió a la "espada"…aquel caballo que le regaló el gobernador del Egipto en los primeros años de la Egira.
Con este caballo hizo Mahoma su primera peregrinación real a La Meca, aunque sin abandonar todavía su camello favorito ("Al Qaswá"). Es más, se dice que fue este espléndido animal el que inspiró a Mahoma su gran pasión y su amor por los caballos, y especialmente por las yeguas….y el que le movió a escribir y proclamar "El diablo nunca osará entrar en una tienda habitada por un caballo árabe".
Más tarde, y preocupado por la supervivencia "pura" de la raza equina, escribiría en el mismísimo Corán esta máxima: "Cuantos más granos de cebada proporciones a tu caballo, más pecados te serán perdonados…", lo cual justifica con creces la relación hombre-caballo, que duró trece siglos, y la grandeza del caballo "Árabe", el más bello y hermoso de los caballos del Mundo
El más importante, el nombe científico del caballo: Equus caballus. De aquí viene la familia "equina", por la característica de la mandíbula de este tipo de animal. Y "caballo" proviene del género caballus, que es a su vez un derivado evolutivo del antiguo animal Eohippus, un cuadrúpedo de medio metro de altura que caminó por este mundo hace nada menos que 55 millones de años.
Esta especie evolucionó hasta el Mesohippus, que fue ganando altura y perdiendo los dedos para adquirir las pezuñas que los caballos tienen hasta hoy.

Además del nombre científico del caballo, veremos algunos otros.

 

 

Nombres de caballos famosos

 

En nuestro país, Argentina, nuestros abuelos suelen repetir hasta el cansancio una frase referida a la importancia que los caballos tuvieron para la constitución y la historia de la nación. Esta frase sostiene que la patria se hizo a caballo, marcando fuertemente la presencia de los equinos en las distintas expediciones y campañas llevadas a cabo por nuestros próceres. Algunos caballos que se destacaron y podrían llegar a considerarse “famosos” por su contribución a la historia son: el bayo del General Paz, el rosillo del General Manuel Belgrano, el famoso bayo blanco del General José de San Martín, el oscuro del General Urquiza y por último el moro de don Facundo Quiroga.

Pero además podemos remontarnos a textos literarios y a la mitología también en la búsqueda de caballos que dejaron sus huellas en nuestra imaginación a través de relatos escritos o en nuestras pantallas a través del séptimo arte. Algunos de estos caballos también famosos son:

* El caballo de Troya, famoso no por su agilidad (dado que no era real) sino por facilitar una conquista orquestada desde su vientre.

* Bucéfalo, caballo domado y elegido por Alejandro Magno con tan sólo 12 años. Sólo se dejaba montar por él y su nombre que significa “cabeza de buey” se debe a las particularidades de su cabeza que precisamente lo asemejaban a un buey. Luego de su muerte se dice que Alejandro fundó una ciudad llamada Bucéfala en su honor.

* El gran Pegaso perteneciente a Zeus era de color blanco y se cuenta que surgió del chorro de sangre expedido de la cabeza de Medusa cortada por Perseo. Es considerado el caballo de los dioses.

* El caballo de Aníbal era negro azabache y su nombre, Strategos, significa en griego general. Este caballo fue el que lo acompañó en la travesía a los Alpes.

* Negro también y además de pura sangre persa, Janto era uno de los caballos de Aquiles recibidos por su padre (Peleo) como regalo al casarse con su madre la nereida Tetis. Junto con Balio formaban la dupla de “los caballos inmortales”.

* Genitor, caballo de Julio César quien le puso ese nombre en honor a su padre ya muerto dado que  esa palabra significa padre o reproductor.

El caballo de Calígula pasó a ser famoso no sólo por pertenecerle a este emperador Romano sino por que además fue nombrado senador por el mismo. Su nombre, Incitatus.

El querido Babieca perteneciente al Cid campeador no fue montado por nadie más después de la muerte del Cid. Era blanco y fue criado en un convento. Murió a los 40 años.

Siguiendo con los caballos famosos de la literatura llegamos a Rocinante de Don Quijote de la mancha. Dentro de la literatura española este es un ejemplo de la importancia otorgada al equino como fiel compañero de su amo.

Marengo, de raza árabe, fue el caballo de mayor importancia de entre los caballos de Napoleón Bonaparte. Su esqueleto puede ser apreciado en el Museo Nacional de la Armada de Sandhurt.

Otros caballos famosos también son Tornado de El Zorro, Plata del Llanero Solitario y Kantaka de Sidharta, entre otros.

Palomo era el nombre del caballo de Simón Bolívar, que ha acompañado heroicamente las campañas militares del prócer de las revoluciones americanas, aunque Bolívar tuvo también otros como Pastor que también estuvo entre sus preferidos.

Nombres de caballos de carrera


De la misma manera los caballos de carrera tienen nombres llamativos y extravagantes cuyo objetivo es atraer la atención de los fanáticos del turf

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