domingo, 4 de noviembre de 2012

HERMOSOS CABALLOS




Sin duda el caballo árabe es la raza pura más antigua, contribuyendo a conformar la historia, así como el estilo de vida. Lamentablemente el árabe ha sido recordado por su gran belleza y celeridad legendarias, y no por su verdadero valor: nervio, entereza, inteligencia y temperamento basado con la capacidad de entendimiento con el hombre.
EL caballo posee una virtud mayor, de acuerdo a Lady Wentworth "La casta árabe es la de linaje más antiguo. Constituye una raíz primigenia, no derivada de ninguna otra. Posee el don, que sólo comparten las auténticas razas puras, de la preponderancia absoluta de sus factores hereditarios y la inigualable capacidad de imprimir su carácter a cualquier otra raza con irresistible fuerza. El árabe es el principal y más noble origen de nuestros caballos de carreras nacionales, de las mejores razas norteafricanas y de las razas ligeras de todo el mundo". 


En la India, el caballo era utilizado como bestia de carga, al igual que el buey y el búfalo. Se utilizaban carros como los carromatos, o el pequeño ekka ( vehículo para uno) de dos ruedas. Más tarde surge el bund - ghari (vehículo de cuatro plazas) tirado por ponies. El linaje de éstos era mixto, de poca talla entre 1.2 y 1.4 m. de altura, flacuchos, la cualidad era su resistencia que ningún ejemplar hubiese soportado. Las razas indígenas que se encuentran en las provincias septentrionales de la India, son: el pony Bhutia , el Spiti y el Kabuli , todos de montaña de origen mongol. Existían ejemplares mas refinados en las provincias occidentales como el Manipuri , el Kathuawari y el Marwari , que según la historia provenían de árabes los cuales habían naufragado en la costa oeste.
La historia relata que los primeros ejemplares árabes llegaron a la India en 1290, el viajero que los acompañaba era Marco Polo quien en su bitácora escribe "En este puerto de Adén donde los mercaderes obtienen corceles de guerra de pura sangre árabe con los que recaban enormes beneficios en la India, pues debéis saber que en dicho país se llegan a vender bastantes caballos por 100 marcos de plata o más". Otra de las citas del viajero, escrita en 1292, es "Se dice que a esta ciudad arriban barcos procedentes de Oeste, de Ormuz y de Kis (isla del gofo Pérsico), así como de Adén y de toda Arabia, cargados de caballos y otras mercancías".
La tradición persa de poseer caballos de gran porte y belleza fue introducida por los gobernadores mongoles, fueron los primeros en importar garañones con el fin de mejorar las razas indias, tal y como lo hizo el emperador Akhbar, quienes lo sucedieron duraron con esta tradición dos siglos. El vestigio más importante del tipo de raza que existió en este periodo se muestra en las pinturas de miniatura y antiguas de 1628.

La importación de caballos árabes fue continua hasta finales del siglo XIX, desde Irán, Iraq y el Golfo Pérsico. La atención era menor al pedigrí que a la velocidad y apariencia, sin embargo con el tiempo el árabe jugó un importante predominio a lo largo del continente.
El árabe se distingue por su elegancia en la cabeza y lo sedoso de sus crines y capas, poseen una notable resistencia en su paso y alimentación, la característica más notoria de esta raza nacional es su temperamento voluble. Posee diversos aspectos y tallas, desde el Tutoo , que no supera 1.2 m. de alzada, hasta el pony de polo de 1.4 a 1.5 m., este último utilizado como animal de tiro, corredor, cazador de cross country y montura del ejército.
En 1902 se estableció una yeguada en Ahmegnagar, la cual era administrada por el Departamento de Remonta del Ejército, la finalidad, proporcionar gratuitamente los servicios de excelentes sementales árabes y pura sangre a los criadores, mejorando la casta nacional. Todavía sigue vigente esta organización. Fue establecida una yeguada similar en Saharanpur en Uttar Pradesh, en el valle de Ganges.

Fue en el extremo opuesto del mundo, donde la influencia del árabe es aún más pronunciada como Polonia la cual no tiene rival, ya que ha desempeñado un importante papel en la cría de caballos; se han abocado específicamente para el ejercito, agricultura, carreras, tiro, caza y encuentros terrestres internacionales.
La catástrofe bélica dejó casi extinta esta raza, pero gracias a la iniciativa de los polacos esta raza se reestableció. Fue en la segunda guerra mundial cuando se devastó nuevamente la raza, pero con la exportación de los diferentes ejemplares, siguió prevaleciendo el linaje polaco. Como ejemplo tenemos al Wielkopolski, el cual tiene mezcla de sangre árabe y Trakehner, de fina estampa, su alzada oscila en los 1.53 m., su aspecto es el de un cazador.
Además de Polonia, uno de los países que se caracteriza por tener una importante tradición caballar es Alemania, entre los que se destacan uno de ellos es el Hannoveriano, el cual es descendiente del caballo germano de la Edad Media, éste era un corcel de guerra. Actualmente este ejemplar ha adquirido mayor refinamiento debido a la introducción del pura sangre ingles. También nos encontramos con el Trakehner o caballo de Prusia Oriental, descendiente de una cruza de caballos Smudish de Lituania, con parte de sangre árabe y pura sangre, la alzada de este ejemplar oscila entre 1.3 y 1.5 m., lo cual es representativo especialmente en los países bálticos. Guillermo I fundó una yeguada para la raza Trakehnen
En paralelo de la raza árabe, nos encontramos con el Lipizzano, raza que se cría principalmente en Yugoslavia, Checoslovaquia y Hungría. Esta raza se originó en la yeguada de Lipizza, cerca de Trieste, fundada en 1580 por el archiduque Carlos, hijo del emperador Fernando I.
La estirpe original surgió de una mezcla de variedades de las cuales se destacan el Kladruber austriaco, el Jenet español y el árabe. El Shagyas húngaro, intermediario en la evolución de Lipizzano, se cría en la yeguada nacional de Hungría, en babolna.

La Unión Soviética por la vasta extensión de territorio, cuenta con un gran número de ejemplares de caballos y ponies, tal es el ejemplo del dorado Akhal-Teke y el trotador de Orlov .

La raza más reciente en el mundo es la cría caballar americana, sin embargo esta raza se caracteriza por haber producido una gran variedad de razas tal es el caso de la Morgan , los cuales fueron la primera raza trotadora norteamericana, sin embargo con el paso de los años se han convertido en caballos de todo uso. Otra raza que supera a dicho ejemplar es la Standardbred.

Estados Unidos además se distingue por poseer la mayor población de árabes puros.

En Sudamérica, la influencia del árabe se aprecia en el criollo, o pony de los gauchos, del cual se tienen vestigios que proviene de las razas árabes y berberisca, los cuales fueron introducidos por los conquistadores españoles. Los criollos se caracterizan por su resistencia y docilidad, el pelaje zaino, se confunde con frecuencia con las extensiones arenosas de su entorno natural, hecho que caracteriza esta raza.

Los ponis "nativos", pertenecen sin duda alguna a Gran Bretaña, los cuales son descendientes de la estirpe original la cual habitaba los marjales, las colinas y los bosques. 

El pony de las montañas de Gales , es la raza de pony británico más atractiva, su estirpe inconfundiblemente árabe. En esta región también encontramos al caballo Hackney.

De las razas más preciadas que poseen sangre árabe y cuya clase es comparable al pura sangre ingles, es la anglo-árabe. Esta raza entronca las dos cepas más puras, el pura sangre y el árabe. La Arab Horse Society, en Gran Bretaña, es la responsable del registro genealógico y define la raza como "Los anglo-árabes" son producto del cruce entre un semental pura sangre inglés y una yegua árabe o viceversa, con los consiguientes entrecruzamientos; es decir, en sus pedigríes no intervienen razas que no sean la pura sangre o la árabe".

El valor de la sangre árabe alcanza su máxima manifestación en el caballo pura sangre inglés, el cual es considerado como la raza más apreciada en el mundo.
Lady Wenthworth, en su obra Horses of Britain, cita "El pura sangre inglés, aunque de sangre extranjera, se denomina inglés, por haber sido criado y mejorado en Inglaterra desde hace tiempo, y pura sangre porque proviene del árabe Kehailan término con que los árabes designan a sus caballos de pura raza, y cuya traducción literal es precisamente de la sangre mas pura.

La importación de árabes a Inglaterra, fue constante durante el periodo Tudor. La velocidad, elegancia y calidad de los garañones importados de Oriente estimularon el deporte de la equitación, comenzando así la fama de algunos ejemplares, ya fuera como ganadores o progenitores en las carreras. Siendo la calidad de su descendencia la mejor prueba de la pureza de su estirpe.

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