miércoles, 7 de noviembre de 2012

CABALLOS Y VACUNAS

Nuestros caballos pueden ser foco de enfermedades infecciosas en cualquier momento, y estas se originan por distintos motivos (virus, hongos, bacterias y/o protozoarios) siendo las bacterias y los virus los primeros en la lista de consideraciónes.

Los diversos elementos virales generalmente crean perturbaciones en el sistemas del equino, Podemos acercarnos al despistaje a través de los  método de señalización y comunicación avanzada, concientes que el laboratorio siempre tendrá la ultima palabra.

Grupo de patógenos:

Virus de la Influenza equina tipo A (equi1 y equi2).

Herpesvirus equino EHV-1(Subtipo 1 o cepa fetal causa aborto y parálisis, Subtipo 2 o cepa respiratoria Rinoneumonitis), EHV-2, EHV-3 (Exantema coital).

Virus de la Arteritis Viral Equina.

Adenovirus.

Virus de la Anemia Infecciosa Equina.

Todos estos agentes tienen la particularidad de provocar una sinología respiratoria similar dada por un cuadro febril, decaimiento, rinitis (secreción nasal) bilateral, tos (seca o productiva según el caso), anorexia, etc.


La contaminación bacteriana subsecuente será la encargada de provocar las alteraciones fisiopatologías más serias que van desde secuelas respiratorias crónicas hasta abortos en yeguas preñadas.


Dentro de este grupo merece mención especial el virus de la Anemia Infecciosa Equina, el cual se caracteriza por producir una enfermedad infectocontagiosa sumamente inmunosupresora, generalmente de curso crónico y que no posee tratamiento curativo; por lo tanto los animales con reacciones positivas deben ser sacrificados.


De modo que por lo expresado anteriormente, las enfermedades virales deben ser tomadas muy en serio en la producción equina, ya que pueden ocasionar grandes pérdidas económicas.

Dentro de los agentes bacterianos más comunes encontramos:

Streptococcus equi (Papera o Adenitis equina).

Clostridium tetani (Tétano).

Salmonella thypimorium (Salmonelosis).



PLAN DE VACUNACIÓN:

Vacunaciones obligatorias:

Encefalomielitis equina: 

los potrillos 2 dosis con 30 días de intervalo, luego revacunación anual (Septiembre-Octubre).

Influenza equina:

los potrillos a los 3 o 4 meses la primera dosis, luego repetir a las 2 o 6 semanas. Refuerzo anual. El certificado dura 3 meses.

Anemia infecciosa equina:

realizar la identificación de los positivos por medio del Test de Coggins cada 6 meses. El certificado tiene una duración de 60 días para animales en tránsito y de 180 para animales en establecimientos. No permitir el ingreso al establecimiento de animales que no presenten el test con fecha máxima de 15 días previos al transporte.

Debemos tener en cuenta que todo animal positivo a la prueba de inmunodifusión sin importar el valor económico, raza, etc., deberá ser sacrificado indefectiblemente.

Vacunaciones optativas:

Tétanos: 

Los potrillos 3 dosis (2, 3 y 6 meses de edad), los animales adultos 1 vez al año, en caso de yeguas preñadas en el 10° mes de gestación. Todo animal traumatizado, tener en cuenta la administración de suero antitetánico más una dosis de toxoide con refuerzo a las 4 semanas.

Adenitis equina: 

Los potrillos 2 o 3 dosis a partir del destete (5 o 6 meses). Animales adultos (yeguas y padrillos) dos vacunaciones anuales.

Rinoneumonitis equina:

Yeguas preñadas en el 5°, 7° y 9° mes de gestación (no exceder este límite). Potrillos, 2 dosis con intervalo de 4 semanas y refuerzo a los 6 meses.

Aborto infeccioso equino:

Yeguas preñadas en el 4°, 6° y 8° mes de gestación.

El plan de vacunación para equinos incluye:

Influenza y tétanos: 

A los tres meses si la madre no ha sido vacunada o a los seis meses si la madre fue vacunada. Refuerzo al mes.
Influenza, cada seis meses.
Tétanos, cada año.

Encefalitis equina:

Cada año en climas fríos y cada seis meses en climas cálido.

Vacuna contra herpes virus:

Según la presencia de la enfermedad en la zona.
Este plan de vacunaciones no es rígido, sino por el contrario es un modelo flexible y adaptable a cualquier harás, centro de training, club hípico, etc., por el médico veterinario responsable o encargado del mismo; sobre todo teniendo en cuenta el área geográfica donde se encuentre ubicado dicho establecimiento.

ENFERMEDADES

INFLUENZA EQUINA

Enfermedad aguda, febril y muy contagiosa, cuyo principal signo clínico es la tos. Los animales comienzan con fiebre, temperaturas que oscilan entre 38.5ºC Y 41ºC, luego aparece una tos seca, persistente e improductiva (seca) y luego se hace productiva (húmeda). Se puede ver una descarga nasal serosa que si se complica con agentes secundarios se vuelve purulenta.

El estado febril no debe pasar los 5 días, en caso contrario se sospecharía de complicaciones. La tos desaparece a las 3 o 4 semanas, siempre que no se haya complicado la enfermedad con agentes secundarios. Durante el curso de la enfermedad no se harán trabajar a los animales afectados y una vez superada la misma es recomendable establecer un período de por lo menos 10 días de inactividad. Los equinos desarrollan cierta inmunidad a partir de la infección natural o por medio de la vacunación, aunque pueden volverse a infectar y diseminar el virus a pesar de solo mostrar una leve sintomatología.
Como tratamiento se hará reposo absoluto a todos los afectados hasta una semana después que los signos hayan desaparecido. Si la fiebre persiste por más de 5 días se aplicarán antibióticos, antisépticos broncopulmonares, vitamina C y soluciones electrolíticas balanceadas.

Se deben inmunizar con vacunas bivalentes a los potrillos a los 6 y 7 meses de edad y todos los animales deben ser vacunados cada 3 meses, excepto aquellos equinos que estén realizando trabajos muy intensos ya que después de la vacunación los animales solo pueden efectuar trabajos livianos por una semana. En aquellos casos de potrillos nacidos de madres no inmunizadas se comenzará a vacunar a los 2 meses y aplicar una segunda dosis a los 5 meses.

ADENITIS EQUINA - MOQUILLO – PAPERAS

Es una enfermedad infectocontagiosa, febril, de curso agudo o sub-agudo que afecta el tracto respiratorio superior y ganglios adyacentes (retrofaríngeos y submandibulares). Se presenta principalmente en potrillos menores de 2 años de edad y es causada por Streptococcus equi (bacteria gram +).

Es una enfermedad muy contagiosa, la principal vía de entrada de la bacteria es por el tracto respiratorio pero puede también ingresar a través de heridas que tengan contacto con secreciones purulentas o a partir de leche materna infectada.

Tiene un período de incubación de 3 a 8 días y los síntomas son: fiebre, abatimiento, anorexia. Continúa con una secreción serosa y luego purulenta. Los ganglios se inflaman, se tornan duros, calientes y dolorosos. Estos a los pocos días se producen abscesos y se abren hacia el exterior de las bolsas guturales o la retro faringe. El animal además presenta tos productiva, disnea y disfagia. El diagnóstico se realiza a partir de los síntomas, por las lesiones y por laboratorio a partir de muestras de secreción.

El pronóstico es favorable siempre que la enfermedad se limite solo al tracto respiratorio superior, que generalmente curan en 2 o 3 semanas. En caso de haber complicaciones el pronóstico es reservado y depende que órgano esté afectado. El tratamiento médico es eficaz, se recomienda el uso de antibióticos como la penicilina de depósito o sulfa-trimetoprim, pero nunca una combinación de ambos.

Los abscesos deben madurar y debe realizarse un drenaje quirúrgico y lavaje con antisépticos. Los animales afectados deben ser aislados por la alta contagiosidad de la enfermedad.

Profilaxis: se recomienda el uso de vacunas en potrillos desde muy temprana edad.

ENCEFALOMIELITIS

Enfermedad infecciosa, transmisible y propia de los equinos pero puede afectar a los humanos (zoonosis).

La enfermedad es provocada por un virus de la familia Togaviridae, género Alphavirus y dentro de este hay 3 tipos de virus: virus de la Encefalomielitis equina del Este (EEE), Encefalomielitis del Oeste (EEO) y Encefalitis Venezolana (EEV). En nuestro país está difundido el virus del Oeste.

La transmisión de la enfermedad se realiza por medio de insectos hematófagos como el mosquito Culex, Aedes, etc. a partir de las aves que son reservorio natural de la enfermedad y que propagan la misma por distintas zonas a través de sus migraciones (ej: golondrinas).

La sintomatología comienza con fiebre, anorexia y depresión, luego de esta etapa comienzan los signos nerviosos que al principio son incoordinación, hipersensibilidad al ruido y al tacto, somnolencia, temblor en músculos faciales, etc.

Posteriormente llega la fase de parálisis con caída del animal e imposibilidad de levantarse o mantener la estabilidad. Por último puede sobrevenir la muerte.

Como tratamiento se realiza uno médico (con la finalidad de combatir la inflamación del sistema nervioso), suero hiperinmune y se realizan cuidados del animal para evitar complicaciones durante el decúbito (tranquilidad, limpieza del box, buena alimentación, etc.).

Para la prevención de la enfermedad se usan vacunas bivalentes (EEE Y EEO) que son obligatorias y se aplican en Primavera (Sep. a Nov.). La sospecha o aparición de la enfermedad debe ser denunciada a lo autoridad sanitaria correspondiente.

ANEMIA INFECCIOSA EQUINA

Enfermedad infecciosa, transmisible y propia de los équidos. La enfermedad es provocada por un virus de la familia Retroviridae, se caracteriza por una evolución crónica con períodos de agudización con fiebre, abatimiento, anemia y edemas. La transmisión de la enfermedad se realiza por medio de picaduras producidas por artrópodos hematófagos (Tabanus, Stomoxys, Aedes y Anopheles) o por agujas (la transmisión es siempre mecánica).

La enfermedad se puede presentar de distintas formas, desde una sobreaguda, donde la enfermedad se desarrolla súbitamente y culmina con la muerte del animal, hasta una forma inaparente que como su nombre lo dice no presenta síntomas. La sintomatología típica de Anemia Infecciosa Equina es fiebre, anemia, edemas enflaquecimiento, etc. También aparecen síndromes específicos según sea el órgano afectado (Síndrome hepato-renal, Síndrome intestinal, etc.).

En las formas crónicas aparecen períodos de agudización de la enfermedad y termina con la muerte luego de mucho tiempo de evolución. El diagnóstico médico es difícil ya que los síntomas de la enfermedad no son muy específicos; el Test de Coggins es el método de laboratorio de elección para identificar animales infectados en cualquier período de la enfermedad (salvo durante el período de incubación, primeros 20 días).

No hay tratamiento para esta enfermedad, sólo la profilaxis que consta de control periódico por medio del Test de Coggins, aislamiento y eliminación de los animales positivos, control de vectores así como la utilización de material descartable y por último estricto control de los animales que entran o salen del establecimiento. Todos los animales positivos deberán ser denunciados ante la autoridad correspondiente.

TETANOS

Enfermedad aguda causada por la toxina de Clostridium tetanis (tetanopasmina). La enfermedad se caracteriza por espasmos tónicos intermitentes en músculos voluntarios.

Las esporas son viables durante años en el suelo, y el mecanismo de la infección es igual al que se produce en humanos. La penetración por heridas, y una incubación de 2 a 50 días (generalmente de 5 a 10 días), y la tetanopasmina producida bloquea el transmisor inhibidor, lo que produce los espasmos generalizados.

Los animales doblan su espina dorsal hacia atrás hasta 45º, y sufren de terribles convulsiones.

La tetraciclina y la penicilina son medianamente eficaces en el tratamiento, aunque por lo general termina en la muerte de los animales. Se aplica suero antitetánico.


RINONEUMONITIS

Es una enfermedad infecciosa contagiosa, febril, que provoca cuadros respiratorios en potrillos y abortos en yeguas. Es provocada por herpervirus equino tipo 1, y se transmite a partir del aparato respiratorio y digestivos por estar en contacto con objetos contaminados o fetos abortados.

Los síntomas en los potrillos son de fiebre, conjuntivitis, rinitis, tos y malestar general, en las yeguas es raro que presenten signos clínicos, provoca abortos a las 3 o 4 semanas de adquirir la enfermedad y generalmente son a partir del quinto mes de gestación.

El diagnóstico se realiza por los síntomas, por las características del los fetos abortados y la combinación de signos respiratorios y reproductivos, se confirma con resultado de laboratorio. El pronóstico es favorable y generalmente no quedan secuelas de la enfermedad.

Tratamiento apunta a impedir la complicación de las lesiones producidas por el virus con bacterias, para lo cual se aplican antibióticos.

Profilaxis: 
Se usan vacunas en potrillos y en yeguas preñadas. Los animales afectados deben ser aislados del resto ya que es una enfermedad muy contagiosa.

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