lunes, 13 de agosto de 2012

MALTRATO AL CABALLO

En Botafuegos, Algeciras, en la parte trasera de la cárcel que lleva el mismo nombre, nos encontramos todos los días con caballos que pastan solitarios entre el verde que ahora llena el campo con el agua del invierno.
A simple vista es una bella imagen para cualquier persona que dé un paseo por la zona, pero si vamos mirando más al detalle, descubrimos otras cosas no tan agradables.
Hace dos semanas, los agentes del SEPRONA, los que se encargan del cuidado del medioambiente dentro de la guardia civil, encontraron los restos de cuatro cadáveres de caballos. Los restos, porque lo que no está, ha sido estos días el alimento de los buitres que viven en la zona.
Estos son los restos de los cadáveres
Estos son los restos de los cadáveres
Estas aves hacen lo que tienen que hacer y de paso un trabajo valiosísimo para la salud de la naturaleza. Pero a quien no vemos, a quienes no vemos a a los que retiraron estos cadáveres, escondidos entre los surcos que deja la tierra. Son esos que dicen amar los caballos, los compran para lucirlos un día y otro día, deciden que cuesta mucho dinero o mucho tiempo y preocupaciones, cuidar de ellos.
José Cazorla, es cabo del SEPRONA, que junto a sus compañeros descubrió este último cementerio. Es el último porque no es el primero. Están por desgracia acostumbrados a ver este lamentable espectáculo. Pero no es sin duda, lo más triste. Lo realmente grave es el proceso de agonía por el que pasan estos equinos que poco a poco “dejan” de ser visitados por sus propietarios, no les llevan alimento, no les llevan agua, están a cielo descubierto aguantando frío y lluvia, no es un lugar adecuado según marcan las leyes.
Maltratarlos no es sólo ese gesto en el que pensamos cuando oímos esa palabra, también es abandonarlos. Eso es también un delito, pero con todas las letras y está penado. Para eso hay una ley que controla estos casos. Es la ley de protección animal, que contempla sanciones que van de los setenta y cinco a los treinta y mil euros, según la gravedad de los hechos. Y atención, también tiene penas de cárcel, desde los tres meses al año.
Lamentablemente, es difícil conocer casos de personas que hayan acabado en prisión por este tema. Porque en el fondo, la sociedad no considera graves este tipo de hechos, salvo cuando alguien se los muestra en persona o en fotografías. No sólo de los cadáveres, o lo que queda de los cadáveres de estos caballos, sino de los que todavía están vivos y se encuentran por todas partes, abandonados.
En la zona que antes mencionábamos, Botafuegos (aunque los podemos ver en muchas zonas rurales o parajes naturales del Campo de Gibraltar, cuando vamos por la carretera con el coche o si damos un paseíto dominguero), los hemos visto atados.
Para que no se muevan demasiado del lugar en el que los han “colocado”, encuentran esta estupenda solución. Les amarran las patas delanteras y les importa un pito el sufrimiento que conlleva. Si alguien ama o dice amar los caballos y le ata las patas, le dejaría sentado durante unas horas junto a él, para que viera cómo se desplaza el animal a saltos.
Muchos están además desnutridos, su pelaje aparece irregular, con calvas que muestran el cuidado que no reciben,..No sólo hay caballos, hay mulos, hay burros,…
CONTROL
Nos cuenta el cabo Cazorla que los ven a diario, es muy común encontrarse con caballos abandonados por el campo. Se nota enseguida por su aspecto, más o menos deteriorados.
Los propietarios, cuando adquieren el animal tienen la obligación de colocarle en la parte izquierda del cuello un microchip (al igual que se debe realizar con los perros) en un plazo máximo de un año y darle de alta. Al localizar a un animal que levanta las sospechas de los agentes, por su aspecto, su situación, bueno si está amarrado directamente se dirigen a él, proceden a pasar un lector de estos microchips que les ofrece el número con el que está registrado. Se ponen en contacto con la OCA, la Oficina Comarcal Agraria, donde en teoría, deben tener los datos del propietario y sobre todo su teléfono y dirección para localizarle y comunicarle que será denunciado. Los trámites dirán después dónde queda esta denuncia, si hay sanción o no.
Está utilizando el lector de microchip
Está utilizando el lector de microchip
Es una manera de mantener un registro y control de estas “cuadras”, pero si no hay microchip, no puede haber control y localizar a los dueños a veces es totalmente imposible y por tanto, los agentes del SEPRONA, dependiendo del estado del animal, comunican los hechos a un veterinario para que valore la situación del equipo y comunican dicho abandono al correspondiente ayuntamiento para que proceda a su retirada. Desgraciadamente, ese es otro problema, porque no existen instalaciones adecuadas para ello. En Los Barrios hay un punto de recogida de estos animales para todo el Campo de Gibraltar y el segundo más cercano es Alhaurín de la Torre, en Málaga. Pero si la situación, por ejemplo de perros y gatos abandonados, es a veces penosa porque las protectoras e instituciones privadas que se encargan de estos temas no tienen sitio para ellos ni medios para atenderlos, imagínense qué ocurre con los caballos.
Cuando el SEPRONA habla con estos “propietarios”, “ellos alegan que “sí cuidan a sus animales, lo dicen siempre, sí nosotros los cuidamos pero los sueltan en fincas, en explotaciones en las que no están dados de alta, lejos de sus explotaciones, dejan al animal que se cuide solo, no le echan de comer,… ahora estamos en invierno y hay comida, pero cuando llega el verano, los animales lo pasan mal, no tienen ni agua“, dice el cabo Cazorla.
Lo más triste es la verdad. Dice el agente del SEPRONA que “los cogen sólo para ir a la romería, luego se despreocupan de él, el resto del año. Hay caballistas que sí los tienen en sus cuadras, bien cuidados, desde luego. La mayoría, más o menos están controlados pero la población de equinos es muy grande en esta comarca y es muy difícil de controlar”. Por eso es imposible contar con cifras que reflejen de manera objetiva este desastre. Aún así, a un solo caballo que veamos en malas condiciones, ya hay uno que está sufriendo y ya hay un “amante de caballos” que no lo es tanto y que igual sólo quiere que le miren cuando va montado en él y alardear de la belleza de un animal al que después abandona aún a sabiendas del sufrimiento y de la agonía que supone dejarles morir poco a poco.
DENUNCIAS DE AGADEN
El grupo ecologista AGADEN en el Campo de Gibraltar ha asegurado que sólo el año pasado, en 2008, tuvieron constancia de unas doscientas denuncias sobre abandono de caballos en la provincia de Cádiz.
Dice Javier Gil, representante de este colectivo que lleva trabajando por y para el medioambiente del Campo de Gibraltar durante muchos años, que “hay que apelar sentido común de aquellos que adquieren equipos, que tengan en cuenta que un animal de estas características es para quince, veinte, treinta años, no debe ser un antojo de una feria, de una romería, sino que después deben tener un lugar adecuado para ellos, necesitan alimentación y unas condiciones higiénicas mínimas. Pero como ya sabemos, a veces lo compran como un regalo para el niño, para la familias y después, muchos ciudadanos nos llaman para decirnos que han visto muchos caballos en parajes naturales de la comarca que se están dejando abandonados en un estado lamentable. No deben olvidar que esto es maltrato animal, que está penado y que es un delito”.
Javier se refiere a la problemática de espacios, de locales autorizados para trasladar a estos animales abandonados: “hasta ahora los animales no tenían ni categoría de animales, eran un bulto más al igual que ocurre con perros y con gatos que por cierto ya parece que la gente se está mentalizando más de esta problemática y conoce más de las sociedades protectoras que los acogen, pero claro en el caso de los equinos, la situación es grave. La gente los abandona pero no hay una sociedad protectora para ellos, porque ocupan más espacio, implican más gastos para su mantenimiento y cuidado”.
Por eso, de momento, la única solución según los ecologistas es que se aplique la ley a rajatabla, que se identifique a los propietarios y que se les apliquen las sanciones que incluye la ley.
Parece que de momento, eso es complicado, o al menos, no lo más común. El control de los propietarios “maltratadores” no es efectivo ni puede ser efectivo con las actuales normas y los actuales medios. Así que de momento, el ciudadano, lo único que tiene en su mano, es la posibilidad de denunciar. A veces, por las llamadas de algunos ciudadanos, se ha salvado la vida de un animal y se ha evitado un sufrimiento innecesario. Tanto el del propio caballo como el de todo aquel que disfruta viendo la belleza que estos animales aportan a nuestro paso en coche por la carretera, a nuestro paseo por el campo. Lo mismo que escuchamos en otras campañas, decimos lo mismo para estos animales. No le abandones, él tampoco lo haría.

jueves, 9 de agosto de 2012

CABALLOS DE INDIOS

País de origen: Estados Unidos de América
Historia: nació como “caballo de los indios”; siendo los “pieles rojas” quienes iniciaron su cría. Éstos buscaban los caballos más salvajes con el fin de cruzarlos con los caballos españoles. Los cruzados con la raza Quarter Horse dieron origen al Paint Horse, muy similar al Pinto, pero con características propias del Quarter. El Pinto se viene criando de forma controlada desde 1930; año en el se comenzó a buscar un aspecto homogéneo a través de la mezcla con el pura sangre inglés y con el árabe. Podemos decir que se trata de una raza que todavía se está consolidando.
Características
Altura de la cruz: variable.
Capa principal: numerosos colores; siempre manchado.
Cabeza pequeña y aplanada.
Largo cuello.
Hombros robustos.
Extremidades cortas, pero muy fuertes

HISTORIA DE GERONIMO

Este tenaz y valiente guerrero ,último gran jefe apache,  simboliza la resistencia india frente al avance del progreso americano. Durante mucho tiempo fue considerado como un simple salvaje sanguinario, idealizado después como una especie de profeta indio. Era obstinado y práctico, despiadado con sus enemigos y amable y leal con sus amigos. El amor que sentía por su tierra montañosa fue una constante en su vida, junto con su profunda religiosidad, No consiguió frenar la inexorable conquista de un país donde los indígenas ya no volverían a tener su lugar. Con Gerónimo desapareció toda esperanza de cohabitar con «el hombre blanco».
Este gran guerrero apache llamado Goyakla (en lengua apache, "el que bosteza") , nació el 16 de junio de 1823 (otros dicen 1929) y falleció el 17 de febrero de 1909 en Fort Hill, Oklahoma. Siempre tuvo  una curiosidad intelectual muy enérgica y un pensamiento muy original. Era obstinado y práctico, despiadado con sus enemigos y amable y leal con sus amigos. El amor que sentía por su tierra montañosa fue una constante en su vida, junto con su profunda religiosidad, y cuando hacía una promesa, juramento y ceremonia incluidos, que para los blancos eran detalles poéticos, él mantenía su palabra.
Gerónimo pertenecía a la tribu de los chiricahuas, una de las siete grandes tribus del pueblo apache. Como todos los suyos, llevaba una vida dividida entre la caza y las batidas realizadas contra los colonos y los mexicanos para hacerse de armas, alcohol y caballos.
A los 14 años pasó  por los ritos de iniciación, mediante el cual los jóvenes  se convertían en "el que va a capturar un caballo". Pasados los ritos de purificación, abandonaban el poblado antes de que el sol calentara la pradera. Las manadas estaban lejos, caminaban días sin parar y sólo bebían agua en el río. Cuando divisaban la manada, escogían un potro y se acercaban. Entonces los caballos echaban a correr en estampida.
Pero tras varios intentos alguno se apartar de la manada, y ya solitario, sigue huyendo algún tiempo, pero la resistencia del caballo sin comer ni dormir es menor que la del ser humano. Al tercer día, hambriento, el indio consigue que coma de su mano, se deje acariciar, y salta varias veces por encima de su lomo, de un lado a otro, sin montarlo. Así consigue que el caballo lo acepte como jinete. Cuando se inició su padre falleció.
Mas tarde  en el verano de 1858, un día en que los guerreros estaban fuera del campamento, los mejicanos exterminaron a mujeres y niños. Gerónimo perdió allí a su mujer y sus hijos. Con una gran necesidad de venganza, este joven no cesó de perseguir a los mexicanos que habían asesinado a su familia en el verano de 1858. Desde ese trágico hecho, multiplicó las incursiones y los saqueos, el más conocido de los cuales ocurrió el día de San Jerónimo, en 1859, cuando atacó el pueblito de Arizpe y dio muerte a muchos de sus habitantes. Aterrados por la crueldad de los apaches, los pocos sobrevivientes de esta terrible vendetta rebautizaron al jefe de la banda con el apodo de Gerónimo.
Cuando la Guerra de Secesión Americana llegó a su fin, en 1865, los norteamericanos volvieron a pensar en conquistar los territorios indios, más codiciados aún desde que se descubrieran yacimientos de oro en Arizona. Al mando de su jefe Cochise, los chiricahuas se oponían a la ineluctable penetración de los blancos y fue allí que Jerónimo se distinguió como un gran guerrero.
La crueldad y la mala predisposición de los soldados hizo que maltrataran inútilmente a los indios, por ejemplo,  Mangas Coloradas, jefe reconocido por todos los apaches, fue al encuentro de los blancos en son de paz, y no sólo lo atacaron, sino que lo ataron, azotaron y asesinaron cuando supuestamente trataba de escapar (1863).
El sentido del honor y el orgullo se alzó en Cochise y Gerónimo, y ya no negociaron más.  Gerónimo estuvo íntimamente ligado a Cochise y luego a sus hijos Taza y Naiche, a quien él siempre respetó.En realidad, los apaches eran profundamente religiosos y respetaban la vida; muchas veces los prisioneros sirvieron como moneda de cambio o fueron integrados a su grupo.
Escapando siempre de sus perseguidores, se forjó la reputación saqueador que atacaba convoyes de mineros y acosaba sin descanso a las tropas lanzadas en su búsqueda. Sin embargo, en 1854 se resignó a irse a San Carlos, donde no permanecería mas de un año; huyó de allí en mayo de 1885 para refugiarse en México, donde Crook no podía perseguirlo.
Cochise resistió al ejército americano, pero en 1872 tuvo que inclinarse ante el general George Crook (imagen derecha) y aceptó retirarse a la reserva de San Carlos con su pueblo. Gerónimo, en cambio, rechazó las deplorables condiciones de vida que le proponían en el lugar que los chincahuas bautizaron como “los cuarenta acres del infierno”, y siguió luchando junto con algunos guerreros en White Mountains.
En Tucson, la capital de Arizona, la conmoción era intensa porque la fama de Gerónimo era bien conocida y nadie quería anduviese libre. Entonces se impartió orden de encontrar como fuese al fugitivo o muerto. Miles de soldados emprendieron una búsqueda despiadada, dejando sin esperanza a las pocas decenas de guerreros agrupadas en torno a Jerónimo.
Entre 1877 y 1886 la frontera entre los EE.UU. y Méjico fue asolada por dos pequeñas bandas de indios apaches, liderados por los jefes Victorio y Gerónimo, que mantuvieron en jaque a las tropas federales durante casi 10 años, hasta que fueron diezmados y el 26 de marzo de 1886, éste aceptó rendirse ante el general Crook. Washington decide que algo hay que hacer con esos indios hostiles, y les ofrece un lugar, una reserva y medios de subsistencia. (imagen izq. Cochise)
Pero esa no era vida para los indios acostumbrados al aire libre de la sierra y Gerónimo nuevamente y por última vez escapó con 24 compañeros, por lo que el gobierno destituye a Crook y envía al Coronel Miles con cinco mil soldados, miles de milicianos y cientos de rastreadores que se lanzaron a su búsqueda durante cinco meses , hasta que el 4 de septiembre de 1886 Gerónimo se rinde, 16 guerreros, 14 mujeres y 6 niños se rindieron al general Nelson Miles. Se habían necesitado 5.000 hombres para su captura, 6 generales y una red de puestos para transmitir los mensajes y falsas promesas.
El teniente Gatewood, un hombre íntegro que conocía la lengua apache, consiguió hacer abandonar la senda de la guerra a Gerónimo. Gerónimo quería regresar y tener una tierra para él y su tribu. Miles tenía orden de llevarlos a Florida. El tratado lo sellaron con una piedra. Duraría hasta que la piedra se hiciera polvo. Gatewood ni tuvo suerte y el gobierno no aceptó el pacto y los indios se encaminaron a mas de 25 años de cautiverio, alejados de su tierra natal. Se deportó a todos los apaches a Florida, donde fueron diezmados por la fiebre. Los subieron al tren, viajaron hacinados, no soportaban el hedor, ni el ruido, y empezaron los primeros brotes de tuberculosis. La mortalidad era exagerada, 5 de cada 6.
Solo en 1894 el gobierno aceptó que se instalaran bajo estricto control en Fort Hill, pero Gerónimo ya era un hombre anciano y sosegado.
El recuerdo de la matanza de los soldados de Custer en Little Big Hom aún estaba en la memoria; los nombres de Toro Sentado (imagen arriba),  Caballo Loco, Nube Roja o Cochise seguían aterrando, y más aún el de Jerónimo, que representaba la cruel resistencia de los indios a los avances de la conquista del Oeste. Esta vez el gobierno estaba resuelto a actuar con prudencia para evitar a toda costa la reanudación de la guerra contra los indígenas.
Antes de convertir a Jerónimo en el mártir de todo un pueblo, era preferible ganarse los favores de un viejo sabio. Sabiendo que desde entonces toda lucha sería en vano, el jefe indio aceptó de buena gana. Invitado a la Exposición Internacional de Saint Louis, y luego a Washington, en 1901, con ocasión de los festejos para celebrar la elección del presidente Theodore Roosevelt, desfiló a la cabeza del cortejo de indígenas. El anciano apache posó para los fotógrafos y a un periodista le dictó sus memorias, que se publicarían en 1906 con el titulo Historia de la vida de Jerónimo.
Durante los años de Fort Hill, Gerónimo se convirtió en un bien comercial, un objeto de exposición para asegurarse el éxito de cualquier celebración. Era cortés, dueño de sí mismo, alerta y amable, y observaba y aprendía con fresca curiosidad y mente despierta. Pedía siempre el regreso a su patria natal. Era un hombre de una pieza, una personalidad sin fisuras a pesar de haber perdido a toda su familia, hijos, nietos, mujer...
En la vejez, la más persistente de las contaminaciones traídas por los blancos, el alcohol, lo llevaría a la muerte. El 15 de febrero de 1909 lo hallaron en el agua, borracho. Cogió una pulmonía. Su fuerte espíritu luchó contra la muerte y en la noche del 17 de febrero se rindió.

martes, 7 de agosto de 2012

ASTURCON

El Asturcon

El nombre del Club procede de unas de las actuales señas de identidad, más importantes, que posee la tierra Asturiana: El Caballo Asturcón. El Caballo Asturcón (Equus caballus), típico caballo de montaña, fuerte, pequeño, ágil y sobrio ha llegado hasta nuestros días después de un pasado glorioso. Este pequeño caballo puede verse en libertad por las cumbres y laderas de la Cordillera del Sueve dentro de los términos municipales de Colunga, Caravia, Parres y Piloña aunque existen también animales en otros concejos.
Son ejemplares de capa negra, alazana o castaña, de pequeña alzada por lo que entra en la categoría de poni.Su origen se remonta a los caballos que importaron a la península los invasores célticos alrededor del siglo VIII a.d.c.Las citas más interesantes referidas al caballo Asturcón se encuentran en Silio Itálico y Plinio. El primero de dichos autores lo describe de la siguiente manera: “Distínguese este corcel astur por la blanca estrella que adorna su frente, marca propia de los de su país. Blancas son asimismo sus veloces patas, que destaca sobre el fondo negro de su piel. Aunque de mediana estatura y estampa poco vistosa, son muy sobrios, veloces y resistentes”.
Por su parte, Plinio resaltó el “paso portante”, cualidad que dio fama al asturcón: “... crían una raza de caballos cuyo paso en marcha no es corriente, sino elástico debido a que extienden al mismo tiempo las patas de cada lado; de aquí que a estos caballos se les haya amaestrado para marchar al trote”.Son muy interesantes estas descripciones, gracias a las cuales conocemos hoy la constitución anatómica que los asturcones tenían hace dos mil años, y la curiosidad de su trote diferente al del caballo normal, que al trotar apoya al mismo tiempo en el suelo las patas anterior y posterior de los lados opuestos; sin embargo, el asturcón hace precisamente lo contrario en su trote, puesto que mueve simultáneamente las patas del mismo lado. Este original movimiento es consecuencia de la adaptación de múltiples generaciones de asturcones a los terrenos abruptos de montaña.
El principal peligro que padeció el asturcón hasta el establecimiento de criadores específicos preocupados por él, fue la introducción de caballos domésticos de otras razas con las que fue cruzado y la pérdida de funcionalidad que sufrió con el consiguiente cambio de orientaciones en su aprovechamiento como animal de trabajo, contiguo a la evolución de las estructuras en la vida agraria.En la actualidad se le considera como especie no salvaje en sentido estricto, ya que los pocos ejemplares que quedan tienen dueño, agrupados la mayoría de ellos en la Asociación de Criadores de Ponis de Raza Asturcón.
Caballo Asturcon

ASTURCONES

El asturcón, el caballo de Asturias

En Asturias el caballo de referencia es El asturcón. Una de las reservas de este caballo se encuentra en el concejo de Piloña, en la sierra del Sueve. Es uno de los caballos de referencia en los textos clásicos, a partir de la Retorica ad herenium (año 80 a.de C.). Según algunas interpretaciones el nombre "asturcón" podría relacionarse con el término prerromano "con", que significa peña, de manera que sería "caballo asturiano de las peñas".
 
Caballos Asturcón en libertad por las praderas del Sueve, en Asturias 
El asturcón vive en libertad todo el año. Se conforma con forrajes no aprovechados por otras razas, capaz de sobrevivir en épocas de escasez. Soporta bien las inclemencias climáticas y sus resistencia física le permite vivir en zonas agrestes. Una vez domados ponen de manifiesto un temperamento excelente, de modo que el asturcón resulta un poni ideal para los niños. Además su acción es suave, sencilla y muy cómoda, a lo que hay que añadir la seguridad de su paso y su disposición natural para el salto. Con el arnés demuestra aptitudes excepcionales.
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Se trata de un caballo pequeño, que no supera los 121 cm. hasta la grupa, de aspecto tosco y poco airoso. Tiene la cabeza cuadrada y corta, cuello poderoso, espalda corto y pecho robusto. Los ojos son grandes, negros y vivos. Las orejas pequeñas y móviles. Los ollares amplios y dilatados. Las crines largas y muy pobladas. El cuello, de longitud media, moderadamente fino, tiende a curvarse en los machos adultos. Las extremidades son finas y fuertes. El potro recién nacido presenta una pelusa suave de color gris. Las hembras poseen caninos en la mandíbula inferior, lo que prueba la escasa evolución de la raza. Las yeguas tienen un período de gestación de once meses. Y como todos los ponis, su longevidad es mayor que la de los caballos.
Los textos romanos mencionan a los asturcones, como parte integrante de las tropas que sirvieron en todo el imperio. Durante la edad media y moderna el asturcón fue pieza clave en la actividad económica del país. En el siglo XV fueron transportados a Irlanda, donde resultaron muy valorados,y más tarde fueron exportados incluso hasta París, donde servían para arrastrar pequeños carruajes. Mientras perduró la tracción animal, grupos de asturcones eran vendidos anualmente en distintas zonas de España para usarlos en tareas agrícolas.
 
Vista de la Sierra del Sueve, Piloña, en Asturias
A finales de los años 70 una veintena de ganaderos fundó la Asociación para la conservación del asturcón del Sueve con sede en Borines y con el objetivo de conservar la raza. La Asociación asturiana de amigos de la naturaleza rescató ejemplares de asturcones para que se reprodujesen y el Ministerio de Agricultura apoyó el esfuerzo para preservar la pureza del caballo, con una orden (19 de marzo de 1980) que declaraba al asturcón "raza autóctona de Asturias, de fomento y protección especial". En 1981 se creó la Asociación de criadores de ponis de raza asturcón para criar el asturcón con pureza. De hecho la historia de Asturias no se concibe sin la aportación de este animal, encajado naturalmente en la escarpada e irregular geografía cantábrica, emparentado con otros ponis celtas que habitan territorios marítimos europeos, desde Islandia y las islas Shetland hasta Portugal.
(Algunos datos aquí indicados están tomados del libro "Asturcón" -Principado de Asturias 2003, Ediprodar- concretamente del prólogo escrito por Mario Bango que, amablemente, concedió permiso para reproducirlos).

lunes, 6 de agosto de 2012


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CABALLOS HERMOSOS
































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