sábado, 24 de diciembre de 2011

BELLO POEMA PARA UN CABALLO

MI CABALLO ZACARIAS


Al verte, sólo quería… que mío fueras
arrogante, esbelto ,
con el brillo de una fina estampa
en músculos recios, y piel reluciente
a sí eres… mi bello y soberbio corcel.
-*-
Como Zacarías te bauticé
ese será tu nombre... mi bello animal.
-*-
Nuestra amistad está por nacer,
cuando a tu encuentro voy
con un fuerte relincho me saludais.
-*-
Ya somos buenos amigos,
montura y jinetees cosa que aceptas sin rezongar
en tu elegante tranquear,
me deleitas y me enorgulleces,
de tu altivo caminar, todos te admiran
lo percibes, más gallardía a tus pasos das.
-+
Pero un día te encontré:
fiel amigo, ¿que te pasa?
que tan triste y echado estas
me preocupas, ¿algo malo tendrás?
al doctor presuroso corrí,
para que te venga a examinar
y tu mal pueda calmar.
-+-
Inyecciones abrigo, sahumerios de vapor
para que tu mal se pueda alejar.
¿Que te pasa Zacarías… me quieres abandonar?.
-+
De tu lado no me quería separar,
sólo rogaba que tu mejoría luego llegara,
hasta que un feliz día
de súbito te alzaste
con un sacudón de tu cabeza me anunciaste
que a mi lado nuevamente estarás.
-*-
SACARIAS

jueves, 22 de diciembre de 2011

CARRERAS DE CABALLOS

Carreras de caballos Las carreras de caballos son pruebas de velocidad que se realizan entre dos o más caballos.
Las carreras de caballos es uno de los deportes más antiguos y populares que se conocen, además de ser uno de los más organizados y comercializados.
Ya en las olimpiadas de Grecia y en la antigua Roma se disfrutaba de este deporte, aunque se trataba de carreras de carros tirados por caballos.
En estas carreras, principalmente compiten caballos de pura sangre.
Tras diversos estudios, se ha concluido que todos los pura sangre actuales descienden de tres principales sementales: Byerly Turk, Darley Arabian y Godolphin Barb, que fueron importados a Gran Bretaña y posteriormente cruzados con yeguas inglesas fuerte.
Así obtuvieron la velocidad, fuerza y resistencia que caracterizan a esta raza y la hace apta para las competiciones de carreras.
A día de hoy, existen varios tipos de carreras: carreras en plano, carreras de vallas, carreras a campo a través, carreras de trote y arnés y carreras parejeras.
La industria de las carreras de caballos mueve mucho dinero en todo el mundo. En este mundo intervienen los dueños de los caballos, el entrenador y el jinete o jockey.
Jinetes y caballos
Carrera de caballos

La compenetración entre jinete y caballo es primordial para el buen desarrollo de la carrera. Así, la mayoría de jinetes son de complexión pequeña, de unos 48-50 kilos y 1,50 cm de altura.
La condición física del jockey es tan importante como la del propio caballo.
Para igualar las competiciones se le asigna un handicap a cada animal. Esto es un peso basado en su edad, sexo, experiencia del jinete, etc.
Así, se colocan barras de plomo bajo la silla del caballo para compensar la diferencia del peso asignado y el real.
Cada país tiene unas competiciones y un calendario diferente de carreras.
Las carreras de caballos son controladas por jueces y cámaras que graban toda la carrera.

REFRANES DE CABALLOS

  • A jinete novicio, caballo sin vicio.
  • Ellos se parecen como dos excrementos del mismo caballo.
  • A un buen caballo, basta con mostrarle la fusta.
  • Al caballo más seguro no le sueltes la rienda.
  • Una silla dorada no hace de un asno un caballo.
  • El potro salvaje hace un buen caballo.
  • Caballo de avena, caballo fogoso; caballo de heno, caballo de nada.
  • El caballo para el hombre es como las alas para el pájaro.
  • No incites a tu caballo al látigo, sino a la avena.
  • Cola demasiado corta no caza a las moscas.
  • Más vale fiarse de un caballo sin rienda que de un discurso sin orden.
  • El que quiere caballo y mujer sin defecto, tendrá siempre cuadra y cama vacías.
  • Compadezco a un hombre sin vaca, compadezco a un hombre sin asno,… pero un hombre sin caballo tendrá dificultad para quedarse sobre la Tierra.
  • Según el modo de montar a caballo somos un jinete o un mozo de cuadra.
  • Los cuidados, y no las bellas cuadras, hacen un buen caballo.
  • A menudo, un bello vestido hace vender el caballo.
  • El caballo es inconfortable en el centro y peligroso en ambas extremidades.
  • Usted puede conducir un caballo al abrevadero pero no puede obligarlo a beber.
  • Una buena yegua encuentra comprador en el establo; una mala debe correr las ferias.

ALIMENTOS DEL CABALLOS

Es importante que el caballo tenga un ambiente calma y relajado en el momento de las comidas.

Es recomendable que los cambios de alimentación o los aumentos de raciones se hagan de una forma progresiva, sin cambios bruscos.

Es importante una cierta regularidad en los horarios de las comidas. Decimos “cierta” porque hay que guardar una cierta flexibilidad en los horarios. El caballo no puede esperar su comida al momento exacto.

Esto provoca estrés en el caballo y en el cuidador. Y, además, en el caballo puede provocar comportamientos agresivos conforme pasan los minutos y no llega su comida.

De todas formas, cierta flexibilidad, no quiere decir que pasen horas sin alimentar al caballo. Sólo significa que no es necesario ser puntual.

Es preferible servirla la comida al caballo mínimo dos horas antes de un trabajo o un transporte y nunca justo después del trabajo. Ambas cosas pueden provocar una indigestión en el animal.

Es importante respetar el orden: agua - forrajes – ración

miércoles, 21 de diciembre de 2011

CABALLO AMERICANO

El Pinto Americano.

País de origen: Estados Unidos de América
Historia: nació como “caballo de los indios”; siendo los “pieles rojas” quienes iniciaron su cría. Éstos buscaban los caballos más salvajes con el fin de cruzarlos con los caballos españoles. Los cruzados con la raza Quarter Horse dieron origen al Paint Horse, muy similar al Pinto, pero con características propias del Quarter. El Pinto se viene criando de forma controlada desde 1930; año en el se comenzó a buscar un aspecto homogéneo a través de la mezcla con el pura sangre inglés y con el árabe. Podemos decir que se trata de una raza que todavía se está consolidando.
Características
Altura de la cruz: variable.
Capa principal: numerosos colores; siempre manchado.
Cabeza pequeña y aplanada.
Largo cuello.
Hombros robustos.
Extremidades cortas, pero muy fuertes

DE APACHES DE INDIOS Y DE CABALLOS

Este tenaz y valiente guerrero ,último gran jefe apache,  simboliza la resistencia india frente al avance del progreso americano. Durante mucho tiempo fue considerado como un simple salvaje sanguinario, idealizado después como una especie de profeta indio. Era obstinado y práctico, despiadado con sus enemigos y amable y leal con sus amigos. El amor que sentía por su tierra montañosa fue una constante en su vida, junto con su profunda religiosidad, No consiguió frenar la inexorable conquista de un país donde los indígenas ya no volverían a tener su lugar. Con Gerónimo desapareció toda esperanza de cohabitar con «el hombre blanco».
Este gran guerrero apache llamado Goyakla (en lengua apache, "el que bosteza") , nació el 16 de junio de 1823 (otros dicen 1929) y falleció el 17 de febrero de 1909 en Fort Hill, Oklahoma. Siempre tuvo  una curiosidad intelectual muy enérgica y un pensamiento muy original. Era obstinado y práctico, despiadado con sus enemigos y amable y leal con sus amigos. El amor que sentía por su tierra montañosa fue una constante en su vida, junto con su profunda religiosidad, y cuando hacía una promesa, juramento y ceremonia incluidos, que para los blancos eran detalles poéticos, él mantenía su palabra.
Gerónimo pertenecía a la tribu de los chiricahuas, una de las siete grandes tribus del pueblo apache. Como todos los suyos, llevaba una vida dividida entre la caza y las batidas realizadas contra los colonos y los mexicanos para hacerse de armas, alcohol y caballos.
A los 14 años pasó  por los ritos de iniciación, mediante el cual los jóvenes  se convertían en "el que va a capturar un caballo". Pasados los ritos de purificación, abandonaban el poblado antes de que el sol calentara la pradera. Las manadas estaban lejos, caminaban días sin parar y sólo bebían agua en el río. Cuando divisaban la manada, escogían un potro y se acercaban. Entonces los caballos echaban a correr en estampida.
Pero tras varios intentos alguno se apartar de la manada, y ya solitario, sigue huyendo algún tiempo, pero la resistencia del caballo sin comer ni dormir es menor que la del ser humano. Al tercer día, hambriento, el indio consigue que coma de su mano, se deje acariciar, y salta varias veces por encima de su lomo, de un lado a otro, sin montarlo. Así consigue que el caballo lo acepte como jinete. Cuando se inició su padre falleció.
Mas tarde  en el verano de 1858, un día en que los guerreros estaban fuera del campamento, los mejicanos exterminaron a mujeres y niños. Gerónimo perdió allí a su mujer y sus hijos. Con una gran necesidad de venganza, este joven no cesó de perseguir a los mexicanos que habían asesinado a su familia en el verano de 1858. Desde ese trágico hecho, multiplicó las incursiones y los saqueos, el más conocido de los cuales ocurrió el día de San Jerónimo, en 1859, cuando atacó el pueblito de Arizpe y dio muerte a muchos de sus habitantes. Aterrados por la crueldad de los apaches, los pocos sobrevivientes de esta terrible vendetta rebautizaron al jefe de la banda con el apodo de Gerónimo.
Cuando la Guerra de Secesión Americana llegó a su fin, en 1865, los norteamericanos volvieron a pensar en conquistar los territorios indios, más codiciados aún desde que se descubrieran yacimientos de oro en Arizona. Al mando de su jefe Cochise, los chiricahuas se oponían a la ineluctable penetración de los blancos y fue allí que Jerónimo se distinguió como un gran guerrero.
La crueldad y la mala predisposición de los soldados hizo que maltrataran inútilmente a los indios, por ejemplo,  Mangas Coloradas, jefe reconocido por todos los apaches, fue al encuentro de los blancos en son de paz, y no sólo lo atacaron, sino que lo ataron, azotaron y asesinaron cuando supuestamente trataba de escapar (1863).
El sentido del honor y el orgullo se alzó en Cochise y Gerónimo, y ya no negociaron más.  Gerónimo estuvo íntimamente ligado a Cochise y luego a sus hijos Taza y Naiche, a quien él siempre respetó.En realidad, los apaches eran profundamente religiosos y respetaban la vida; muchas veces los prisioneros sirvieron como moneda de cambio o fueron integrados a su grupo.
Escapando siempre de sus perseguidores, se forjó la reputación saqueador que atacaba convoyes de mineros y acosaba sin descanso a las tropas lanzadas en su búsqueda. Sin embargo, en 1854 se resignó a irse a San Carlos, donde no permanecería mas de un año; huyó de allí en mayo de 1885 para refugiarse en México, donde Crook no podía perseguirlo.
Cochise resistió al ejército americano, pero en 1872 tuvo que inclinarse ante el general George Crook (imagen derecha) y aceptó retirarse a la reserva de San Carlos con su pueblo. Gerónimo, en cambio, rechazó las deplorables condiciones de vida que le proponían en el lugar que los chincahuas bautizaron como “los cuarenta acres del infierno”, y siguió luchando junto con algunos guerreros en White Mountains.
En Tucson, la capital de Arizona, la conmoción era intensa porque la fama de Gerónimo era bien conocida y nadie quería anduviese libre. Entonces se impartió orden de encontrar como fuese al fugitivo o muerto. Miles de soldados emprendieron una búsqueda despiadada, dejando sin esperanza a las pocas decenas de guerreros agrupadas en torno a Jerónimo.
Entre 1877 y 1886 la frontera entre los EE.UU. y Méjico fue asolada por dos pequeñas bandas de indios apaches, liderados por los jefes Victorio y Gerónimo, que mantuvieron en jaque a las tropas federales durante casi 10 años, hasta que fueron diezmados y el 26 de marzo de 1886, éste aceptó rendirse ante el general Crook. Washington decide que algo hay que hacer con esos indios hostiles, y les ofrece un lugar, una reserva y medios de subsistencia. (imagen izq. Cochise)
Pero esa no era vida para los indios acostumbrados al aire libre de la sierra y Gerónimo nuevamente y por última vez escapó con 24 compañeros, por lo que el gobierno destituye a Crook y envía al Coronel Miles con cinco mil soldados, miles de milicianos y cientos de rastreadores que se lanzaron a su búsqueda durante cinco meses , hasta que el 4 de septiembre de 1886 Gerónimo se rinde, 16 guerreros, 14 mujeres y 6 niños se rindieron al general Nelson Miles. Se habían necesitado 5.000 hombres para su captura, 6 generales y una red de puestos para transmitir los mensajes y falsas promesas.
El teniente Gatewood, un hombre íntegro que conocía la lengua apache, consiguió hacer abandonar la senda de la guerra a Gerónimo. Gerónimo quería regresar y tener una tierra para él y su tribu. Miles tenía orden de llevarlos a Florida. El tratado lo sellaron con una piedra. Duraría hasta que la piedra se hiciera polvo. Gatewood ni tuvo suerte y el gobierno no aceptó el pacto y los indios se encaminaron a mas de 25 años de cautiverio, alejados de su tierra natal. Se deportó a todos los apaches a Florida, donde fueron diezmados por la fiebre. Los subieron al tren, viajaron hacinados, no soportaban el hedor, ni el ruido, y empezaron los primeros brotes de tuberculosis. La mortalidad era exagerada, 5 de cada 6.
Solo en 1894 el gobierno aceptó que se instalaran bajo estricto control en Fort Hill, pero Gerónimo ya era un hombre anciano y sosegado.
El recuerdo de la matanza de los soldados de Custer en Little Big Hom aún estaba en la memoria; los nombres de Toro Sentado (imagen arriba),  Caballo Loco, Nube Roja o Cochise seguían aterrando, y más aún el de Jerónimo, que representaba la cruel resistencia de los indios a los avances de la conquista del Oeste. Esta vez el gobierno estaba resuelto a actuar con prudencia para evitar a toda costa la reanudación de la guerra contra los indígenas.
Antes de convertir a Jerónimo en el mártir de todo un pueblo, era preferible ganarse los favores de un viejo sabio. Sabiendo que desde entonces toda lucha sería en vano, el jefe indio aceptó de buena gana. Invitado a la Exposición Internacional de Saint Louis, y luego a Washington, en 1901, con ocasión de los festejos para celebrar la elección del presidente Theodore Roosevelt, desfiló a la cabeza del cortejo de indígenas. El anciano apache posó para los fotógrafos y a un periodista le dictó sus memorias, que se publicarían en 1906 con el titulo Historia de la vida de Jerónimo.
Durante los años de Fort Hill, Gerónimo se convirtió en un bien comercial, un objeto de exposición para asegurarse el éxito de cualquier celebración. Era cortés, dueño de sí mismo, alerta y amable, y observaba y aprendía con fresca curiosidad y mente despierta. Pedía siempre el regreso a su patria natal. Era un hombre de una pieza, una personalidad sin fisuras a pesar de haber perdido a toda su familia, hijos, nietos, mujer...
En la vejez, la más persistente de las contaminaciones traídas por los blancos, el alcohol, lo llevaría a la muerte. El 15 de febrero de 1909 lo hallaron en el agua, borracho. Cogió una pulmonía. Su fuerte espíritu luchó contra la muerte y en la noche del 17 de febrero se rindió.

lunes, 19 de diciembre de 2011

CABALLOS Y RASAS BROMBY

La historia de Brumby puede considerarse similar o paralela a la del mustang americano. Estos caballos son los descendientes de los caballos escapados o perdidos de los colonos europeos. Antes de la llegada de los colonos, los caballos no existían en Australia. Los primeros caballos que se vieron en Australia, procedían de África del Sur, luego llegaron caballos de razas indonesias e inglesas, caballos pura sangre, caballos árabes,...
La raza Brumby, la raza de caballo salvaje australiana, desciende de esos caballos. Este caballo se encuentra por todas partes en ese país.  Surge a partir del fenómeno de fuga y suelta de caballos ocurrido en Australia. El número de caballos que vivían en estado salvaje aumentó muy rápidamente ya que los colonos solían dejar a los caballos libres cuando no los utilizaban para el trabajo del ganado.
El problema de esta forma de actuar de los colonos, es que el número de caballos que vivían en libertad, los Brumby, eran cada vez mayores. Se adaptaron bien al entorno y cada vez su número era mayor. Y estos robaban el alimento del ganado y de la fauna local, contribuyendo así a su extinción.

Se planteaba un posible problema de desequilibrio ecológico. Así, los Brumby pasan a considerarse como dañinos para el entorno. Y para controlar la población, el gobierno australiano autorizó la caza y derribo de los caballos. Estas batidas y este acoso y derribo podrían provocar la extinción de esta raza de caballos.

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